
Cuando una persona presenta la solicitud de nacionalidad española por residencia, suele pensar que lo más importante es cumplir los años de residencia, aprobar los exámenes o no tener antecedentes penales.
Sin embargo, hay un aspecto menos visible y muy determinante que muchas veces se pasa por alto: no tener deudas ni obligaciones fiscales pendientes en España.
En este blog te explicamos por qué Hacienda juega un papel clave, qué se revisa realmente en una solicitud de nacionalidad y cómo una deuda, incluso pequeña, puede retrasar o afectar tu expediente.
Aunque la solicitud se presenta ante el Ministerio de Justicia, la realidad es que la nacionalidad española se evalúa de forma transversal.
Durante la tramitación, se solicitan informes a distintos organismos públicos, entre ellos:
Ministerio del Interior (Policía).
Ministerio de Justicia.
Agencia Tributaria (Hacienda).
En algunos casos, otras administraciones públicas.
Esto significa que tu comportamiento como residente en España se analiza de forma global, no solo desde el punto de vista penal.
Hacienda puede informar, entre otras cosas, sobre:
Existencia de deudas tributarias pendientes.
Falta de presentación de declaraciones obligatorias.
Incumplimientos fiscales reiterados.
Situaciones de irregularidad como autónomo o empleador.
No se trata solo de grandes deudas. En ocasiones, pequeños importes no regularizados pueden generar un informe desfavorable.
Sí.
Aunque la normativa no exige expresamente “estar al día con Hacienda” como requisito independiente, la jurisprudencia y la práctica administrativa valoran el grado de integración en la sociedad española.
Y uno de los indicadores de esa integración es:
Cumplir con las obligaciones fiscales y administrativas.
Una deuda sin regularizar puede interpretarse como falta de integración o de conducta cívica, lo que puede influir negativamente en la resolución.
Además de Hacienda, también se revisa:
Si existen deudas con la Seguridad Social.
Si has trabajado sin estar dado de alta.
Si hay incoaciones sancionadoras en curso.
Todo forma parte de un análisis conjunto que va más allá de “no tener antecedentes penales”.
Algunos de los errores más habituales son:
Presentar la solicitud sin comprobar si hay deudas pendientes.
No regularizar una situación fiscal antigua “porque era poca cantidad”.
Pensar que Hacienda no revisa estos expedientes.
Solicitar la nacionalidad justo después de una sanción o regularización reciente sin margen de tiempo.
Estos errores pueden provocar retrasos, requerimientos o incluso una denegación.
Antes de solicitar la nacionalidad española por residencia, es recomendable:
– Solicitar certificados de estar al corriente con Hacienda y Seguridad Social.
– Regularizar cualquier deuda pendiente, por pequeña que sea.
– Comprobar que se han presentado todas las declaraciones obligatorias.
– Revisar la situación fiscal si has sido autónomo o has tenido actividades económicas.
Una revisión previa puede evitar años de espera innecesaria.
La nacionalidad española por residencia no se basa solo en el tiempo vivido en España o en aprobar unos exámenes.
Es una evaluación completa de tu integración, y en ese análisis Hacienda, Seguridad Social y otros organismos tienen un papel fundamental.
Estar al día con tus obligaciones fiscales no es un detalle menor, es un elemento clave para que tu expediente avance sin problemas.
¿Estás pensando en solicitar la nacionalidad y no sabes si tu situación fiscal está correcta?
En IG Abogados Extranjería revisamos tu expediente de forma integral antes de presentarlo, para evitar errores que puedan costarte tiempo y dinero.
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