Carmen llevaba años trabajando en España. Había conseguido su nacionalidad española, había construido una vida aquí, pero le faltaba lo más importante: tener cerca a su padre, que cada día necesitaba más de ella.
La situación de Carmen es más común de lo que parece. Hijos que han emigrado, que han echado raíces en España, y que ven cómo sus padres envejecen solos al otro lado del océano. Padres que dependen económicamente de esos hijos, pero que no pueden estar juntos porque los trámites de reagrupación familiar parecen un laberinto imposible.
Cuando Carmen llegó a nuestro despacho, traía consigo una carpeta llena de dudas: ¿Será posible? ¿Cuánto tardará? ¿Y si nos lo deniegan?
Sabíamos exactamente lo que necesitaba don Roberto: una Tarjeta Comunitaria como familiar de ciudadana española. Pero sabíamos también que no bastaba con llenar formularios. Había que demostrar dos cosas fundamentales:
Recopilamos cada prueba con el cuidado de quien sabe que detrás de cada documento hay una historia real. Extractos bancarios que mostraban las transferencias mensuales. Certificados de empadronamiento. Informes médicos. Cada papel era una pieza del rompecabezas que demostraría que esta familia merecía estar junta.
En tan solo 5 meses, recibimos la noticia que cambiaría todo:
✅ TARJETA COMUNITARIA APROBADA
Hoy, don Roberto pasea por las calles de su nuevo barrio español. Va al médico acompañado de su hija. Comen juntos todos los días. Y cuando sopla las velas de sus cumpleaños, Carmen está ahí, a su lado, donde siempre debió estar.
📋 Resolución oficial de aprobación
Consulta el documento completo de la Tarjeta Comunitaria aprobada (datos personales omitidos por privacidad).
Si tienes un padre, madre o familiar que necesita estar contigo en España, no estás solo en este camino. Sabemos cómo acompañarte, cómo demostrar lo que las administraciones necesitan ver, y cómo hacerlo en el menor tiempo posible.
Porque detrás de cada expediente, hay familias que merecen estar juntas.
📞 Contáctanos y Cuéntanos tu HistoriaEl primer paso es siempre el más importante